Los presupuestos son la clave de bóveda de todo gobierno. Definen prioridades de gasto, criterios de ingreso y les asigna cuantías. Es el acto de gobierno por excelencia. Sin presupuestos no hay proyectos, ni prioridades ni asignación presupuestaria. Sólo se vegeta, se está, pero no se gobierna.
El problema es que en una democracia parlamentaria los presupuestos deben ser aprobados por el Congreso. Y si no tienes mayoría parlamentaria, como es el caso, no hay presupuestos. En tal caso, se entiende políticamente que no tienes apoyos para gobernar y que debes de volver a repartir cartas. Sánchez se ha saltado la norma no escrita no una vez sino dos. Y se ha saltado también su obligación constitucional de presentar las cuentas en una ocasión.
Ahora dice que sí, que presentará presupuestos. ¿Y qué pasa si no logra el apoyo necesario? “Las legislaturas duran cuatro años”. Se aferra a la Moncloa. Con o sin presupuestos. Gobernar con o sin el Parlamento. Nada que ver con lo que dijo en el 2019: “llámenme clásico, pero sin Presupuestos uno no puede gobernar”.
¿A qué obedece este giro copernicano? Es sencillo: en 2019 tenía expectativas de ganar las elecciones; ahora está seguro de que las pierde. Así que -como él afirma- hace de necesidad, virtud. Y descubre que los fondos europeos son como “otros presupuestos”. O sea, dinerito caliente que le permite hacer lo que le parece. Sin control presupuestario. Incluso sin control de Bruselas que cada día se muestra más fuera de juego. Chollo máximo.
Pero es que además, aunque Sánchez pase de puntillas por la corrupción que le rodea, sabe que perder el gobierno es garantía de banquillo. Así que se atrinchera en Moncloa cual autócrata. Desde su ‘síndrome de la Moncloa’ nos dibuja una España que sólo observa él:
- La renta real ha crecido un 9% desde que llegó al gobierno. Es el peor crecimiento de la zona euro y el cuarto peor de los países occidentales.
- España es hoy uno de los países más seguros del mundo. Los abusos sexuales con penetración se han disparado un 276,7% desde que gobierna. Y sigue sin considerar a la Policía y a la Guardia Civil como profesiones de riesgo.
- La tasa de paro bajará de los dos dígitos en esta legislatura. La AiREF advierte que la tasa de paro no bajará de los dos dígitos hasta el 2028; el pleno empleo está lejos de esta legislatura.
- Hemos cumplido el 45% de nuestros 200 compromisos de legislatura. ¿Puede detallar los cumplimientos? “Es contabilidad interna”. Como el comité de expertos del covid…
- La ley de Vivienda está ayudando a controlar los precios del alquiler. Ocurre exactamente lo inverso: ahí donde se aplica los precios se han disparado.
Miente en todo. También puede que mienta en su compromiso de presentar presupuestos. No le importa nada. Salvo resistir. Su único freno posible ahora es el Supremo.
Luis Losada Pescador (Actuall.com)