El sanchismo es como el eterno retorno nietzscheano: vuelve la burra al trigo. Ocurrió con la pandemia, con el volcán de la Palma, con la dana y ahora con los incendios. El gobierno observa como quien oye llover, como si la cosa no fuera con él, como si los ciudadanos fueran de otro país.
Y así el ’Pequeño’ Marlaska se permite afirmar que “no está sobre la mesa del gobierno asumir la emergencia de los incendios”. ¿Qué es lo que está encima de la mesa del gobierno?, ¿a qué tiene que esperar?, ¿quizás a que las CCAA pidan la ayuda?, ¿por qué ese criterio no se aplica con Marruecos?
Mañueco tiene que recordar que la lucha contra el fuego es cuestión de Estado. Porque además, las llamas no entienden de competencias. Si entienden -en cambio- de incompetencias…
Es verdad que la UME ha desplegado ya 3400 efectivos. Pero hacen falta muchos más. Extremadura está en situación límite. Y Zamora y Orense necesitan más apoyo. Mucho más. Pero no está en la mesa del gobierno. ¿Empatía?
Sánchez ha descolgado por fin el teléfono para hablar con los presidentes autonómicos. Eso sí, después del Rey, que siempre se le adelanta al ‘galgo de Paiporta’. El señorío no se improvisa en la sauna…
Y luego están las prioridades. Si reduces a la mitad el gasto en prevención, no esperas que el resultado sea menos superficie quemada. Si inviertes menos que Portugal y Grecia no pretendas haber hecho los deberes.
Si algunas provincias se despueblan de manera acelerada y se hace la guerra a la economía rural, no cabe esperar mejores resultados.
Luis Losada Pescador (Actuall.com)