1- A veces la vida da golpes demoledores de realidad y al parecer ha sucedido algo así. Ojalá este sirva para que el implicado, el presidente del Tribunal Constitucional Cándido Conde-Pumpido, recapacite.
2- Los hechos:
Resulta ser que Conde-Pumpido hijo (abogado) se va a un bar de copas, conoce a una señorita que se viene libre y voluntariamente con él a su domicilio y se instala allí con la pretension de camelarse al hombre VICTIMA con vistas a una relación de pareja duradera que le garantice vivienda y estabilidad económica. Pero parece que el señor Punpido hijo terminó dándose cuenta del pelaje de la susodicha y con mucho tacto comenzó a sugerirle que se marchara durante la mañana siguiente. Al tercer día de la okupación domiciliaria forzada, viendo la reticencia de la «invitada» a abandonar su hogar, Conde-Pumpido hijo pone en práctica una estratagema para que la señorita salga, instante que aprovecha para cerrar la puerta y dejarla afuera.
3- La situación inverosímil por irracional y esperpéntica:
La «dama», viéndose de pronto en la calle monta en cólera y amenaza a gritos al hombre VÍCTIMA (Pumpido hijo), diciéndole que si no la deja entrar de inmediato le desgraciará la vida acusándole de violación grupal para que lo metan en la cárcel y al ver que el interpelado no se sometía al CHANTAJE llamó al 091 para denunciar que había sido violada por tres hombres. Llega la Policía y se lleva a Pumpido hijo al que meten, conjuntamente con dos de sus amigos (que luego se demostró que el día de marras estaban a en otro lugar) todo un día, 24 horas o más, en la prisión de las dependencias policiales.
Conclusión: amigos, gracias a que se trataba del hijo del presidente del Tribunal Constitucional la policía miró rápidamente las grabaciones de las cámaras de circuito cerrado de la vivienda que demostraron (según el abogado defensor) que todo el alegato de la denunciante era MENTIRA; hoy Pumpido hijo ya está en la calle con sus dos amigos.
Pero si no hubiera sido el hijo de Conde-Pumpido, si no tu hijo, sin dinero para tener en la casa un circuito de cámaras de vigilancia, todavía estaría pudiéndose en comisaría iniciando un largo y tortuoso proceso de peregrinar judicial con todos los medios de comunicación rojos vociferando contra él para presionar a los jueces del caso, con vistas a conseguir una condena mediática ejemplarizante a toda costa.
Y tu hijo, casi con toda seguridad, terminaría siendo condenado por un delito que no cometió. Condenado porque las mentiras de una mujer en España (gracias a las leyes de violencia de género sanchistas) valen más que las verdades de un hombre.
Señor Cándido Conde Pumpido, esas leyes que pudieron condenar injustamente a su hijo penalizan a diario a cientos de hombres españoles VÍCTIMAS inocentes de denuncias falsas. Inocentes como lo es su hijo. ¿Va usted a seguir avalándolas? ¿Va usted a seguir refrendándolas? ¿Va usted a seguir legitimándolas? Ojalá que este golpe de realidad inesperado le lleve a recapacitar sobre las consecuencias que tienen para los españoles las nefastas leyes de Pedro Sánchez que usted usualmente califica de constitucionales.
Piense que por ley de vida, llegará el día en el que usted no estará para proteger a su hijo y tendrá que dar cuentas con su conciencia ante miles de hombres inocentes y dañados brutalmente, sin vuelta atrás.
Hernán Pérez Ramos (ÑTV España)