Parece contradictorio, pero en realidad es una huida hacia adelante. Por una parte, la mínima ejecución presupuestaria que apunta a una legislatura agotada. Por otra, la suspensión de la compra de cazas de EEUU. ¿Nos hemos vuelto locos? Sánchez juega con fuego. ¿Acabará en la unidad de quemados?
Veamos. La ejecución presupuestaria de los fondos Next Generation del primer semestre fue de apenas el 9,3% de los 18.715 millones presupuestados. Muy por debajo del 16,8% del primer semestre del 2022, primer ejercicio completo de fondos europeos. Además, hay tres ministerios que han ejecutado menos del 8% de lo presupuestado. Todo síntomas de agotamiento, de final de etapa.
Sin embargo, nos despertamos con la información de El País que señala que el gobierno ha suspendido la compra de cazas americanos, los F35. Estaban presupuestados en 6.250 millones de euros. El gobierno argumenta que las compras hay que hacerlas en Europa.
El gesto se suma al malestar americano con España por los contratos con Huawei. Además, Bruselas lleva dos años alertando de los riesgos de contratar a Huawei. Albares asegura que no está en riesgo la seguridad nacional, pero la realidad es que las cámaras chinas están vigilando la base de Morón. Y además, España compra 4000 coches chinos para el ejército.
Y por si fuera poco, Trump ha decidido desdecirse a sí mismo y amenazar con aranceles del 35% para Europa si no invertimos 600.000 millones en Estados Unidos. ¿Y el respeto a la palabra dada? Trump huele la debilidad europea y pretende exprimirla. Ahora von der Leyen estará mucho más monitoreada.
En este entorno, suspender la compra de cazas y apuntar hacia la base de Morón es todo menos apaciguador. Es cuestión de tiempo -poco- que Trump ponga el foco en España. Y es mucho mejor no salir en el mapa…
Luis Losada Pescador (Actuall.com)