España ‘chulea’ a Trump y afirma que cierra el espacio aéreo a las tropas americanas en guerra “injusta” con Irán. Soplar y sorber. Porque en paralelo envíamos dos buques y un submarino a la zona de conflicto y tenemos a 700 hombres desplegados.
El anuncio se produce después de que la OTAN felicita a España por alcanzar el 2% del PIB de inversión en Defensa. Se trató de un gesto para tratar de destensar. Palo y zanahoria.
orque es verdad que España impulsó la inversión en Defensa sin contar con presupuesto, ni posibilidad de tenerlo… Por eso el PP exige que el gobierno explique las “necesidades ineludibles” a las que apeló Defensa para invertir un extra de 1.300 millones de euros.
Tras la felicitación de la OTAN, el exabrupto de la ministra Robles. ¿Era necesario? España quiere ganar el relato del “no a la guerra”. Si es verdad o no, no importa. De hecho hay decenas de aviones americanos con destino Ormuz que han hecho escala en Rota y Morón a pesar del veto.
Pero Estados Unidos se está empezando a cansar de que haya socios que “presuman” de incumplir con sus compromisos. Quizás porque tal vez incentive la insubordinación de otros. En Venezuela no les importa lo que Delcy diga sino lo que haga.
Pero España es diferente. Se supone que somos socios. Y no nos comportamos como aliados, denuncia el secretario de Estado Marco Rubio que ya plantea la “revisión” de nuestra permanencia en la Alianza Atlántica.
Estados Unidos responde airado que no necesita para nada nuestro espacio aéreo. Pero molesta que en momentos delicados, España no sólo no reme a favor sino que ponga palos en las ruedas. Y esta tensión ‘empodera’ a Marruecos, nuestro principal enemigo y el socio más leal de Estados Unidos en otro estrecho, el de Gibraltar.
Si hubiera invasión de Ceuta y Melilla, ¿Quién lo iba a frenar? Es probable que no la haya. Pero tampoco frena la invasión migratoria que se está recrudeciendo ahora. Y desde luego se pondrá perfil si Marruecos trata de explotar el gas que se encuentra en aguas canarias.
Porque la diplomacia siempre tiene consecuencias. Y el relato pacifista del sanchismo sale caro. Muy caro.
Luis Losada Pescador (Actuall.com)