Un Sánchez Pérez-Castejón condenado por prevaricación

Ganamos. Lo hicimos con contundencia: control del balón, señorío, creatividad y resolución. El equipo está unido. No hay broncas en el vestuario.

El ‘mister’ transmite seguridad, unidad, pasión y equilibrio. Es exigente pero cariñoso. Es realista, pero sin perder la ilusión, la ambición y las ganas. Y todo eso lo transmite. No es sólo estrategia, que también; es actitud. ¡Qué importante es un buen líder para que el grupo funcione cohesionado y haya resultados!

Ganar a Francia el día de la fiesta nacional francesa es -además- una doble satisfacción, casi como expulsar a Napoleón por segunda vez. ¡Zaragoza no se rinde!

Las casas de apuestas daban un 60% de probabilidades de victoria a Francia. ¡Reventamos el mercado! La furia se impuso a la racionalidad.

El ‘mister’ francés, Deschamps, sugiere que el árbitro quizás no estaba a la altura de un mundial. Mal perder cuestionar el arbitraje. Parece el PSOE con la sentencia del autor de la danza de la chirimoyas…

La victoria ha despertado el entusiasmo nacional. En Cataluña y el País Vasco se ha vivido con igual ilusión que en el resto de España. Hasta en Hispanoamérica han vivido la victoria española con la nostalgia del imperio español

Emocionante. Por lo demás, todo esto se ha logrado gracias a un De la Fuente trabajador, perseverante, con capacidad de ilusionar y de cohesionar. Sánchez no ha estado ni se le ha esperado. De hecho estaba en Francia el día del partido. “Que gane el mejor”, dijo. Quizás pensó que era lo políticamente correcto. Y acertó. Pero era incompatible con el sentimiento patriótico del que carece.

Por último, Rajoy se ha cobrado la venganza por la polémica despertada. En un nuevo artículo en El Debate titulado “hay que tener buen humor” señala lo siguiente:

“Gracias a las autoridades por la atención que me han prestado en este Mundial. La pena es que tantos esfuerzos dedicados a glosar mis virtudes les hayan distraído de otras cuestiones. Son estas las que importan a los españoles, las que están en la mente de todos, las que preocupan a la gente y debían ocupar a esas autoridades. Nada de esto son minucias. Sin embargo, les interesa más chivarse a un ministro extranjero o hacer una reverencia a un primer ministro para provocar ruido, distraer la atención, alborotar y todo para que no se hable de lo que estamos viviendo. Ellos no piden perdón por nada. Eso, por lo visto, siempre les toca a otros”.

Luis Losada escador (Actuall.com)

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Última Actualización: 15/07/2026