La Audiencia Provincial de Badajoz resolvió condenar a David Sánchez a 9 años de inhabilitación por delito de prevaricación. Señala como hechos probados que se fabricó un puesto “a dedo” al que no acudió a trabajar, que posteriormente, le modificaron su puesto para atender a sus “caprichos” y que colocaron también a un asesor de Moncloa por su amistad. “Pasó por encima de la ley”, concluye el fallo, que añade: “se usaron los impuestos de todos”.

La sentencia es muy medida y garantista porque la Audiencia es consciente de estar en el foco de atención y que probablemente sería recurrida. Por eso la sentencia jurídicamente es suave. Inhabilitar judicialmente a quien ya está inhabilitado profesionalmente es barato.

Pero políticamente es una bomba. Porque Sánchez puso la mano en el fuego por su hermano y por Gallardo (condenado a 18 años de inhabilitación) a quien puso de candidato.

El PSOE sigue defendiendo la inocencia del ‘hermanísimo’ y argumentan que los jueces están tratando de hacer descabalgar a un gobierno de progreso y actúan con criterios políticos.

Vamos, que acusan a la Audiencia de Badajoz de haber prevaricado. Hasta Rufián dice que la sentencia es una “sobrada”…

La estrategia es clara: desautorizar al poder judicial colocándole fuera del sistema. Gravísimo porque es la voladura del estado de derecho.

Si recurre se arriesga a que el Superior de Justicia no sea tan garantista. Porque hay múltiples indicios de su trato de favor por sus “lazos familiares”, la Audiencia no dio por probada la vinculación de su hermano con el puesto. No porque no exista, sino porque en penal hace falta que el indicio sea evidente e incontestable.

Por lo mismo, no se le ha condenado a devolver los 340.572€ que cobró irregularmente de la diputación de Badajoz porque la fiscalía no lo pidió. El gobierno argumenta que la fiscalía desmontó las presuntas falacias de la extrema derecha. ¿De quien depende la fiscalía?

También argumentan que no hubo acusación particular. Obvio: los candidatos perjudicados señalaron en el juicio que no denunciaron porque tenían miedo de enfrentarse con el hermano del presidente del gobierno, no porque no se sintieran agraviados.

La condena del ‘hermanísimo’ es un punto de no retorno. El gobierno se ha echado al monte con toda la sincronizada al rescate. O la mafia o la democracia.

Luis Losada Pescador (Actuall.com)

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Sociedad,

Última Actualización: 15/07/2026

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