Responde así a la cautelar reclamada por Iustitia Europa

El Supremo suspende la Ley de Nietos. Todos aquellos que hayan sido nacionalizados por la Ley de Nietos sin ser nietos de exiliados tendrán su derecho de voto en suspenso.

Los que fueron nacionalizados y puedan demostrar que son nietos de exiliados conservaran el derecho de voto como estaba previsto en la ley.

Se pone fin de esta manera a la barbaridad de la instrucción de la Dirección General de Inmigración del ministerio de Justicia dirigida por Sofía Puente, hermanísima de Oscar Puente, por la que ampliaba lo dispuesto en la llamada Ley de Nietos a todos los nietos y bisnietos de españoles en el extranjero que salieron de España por la razón que fuera.

La decisión es especialmente trascendente porque aunque no prejuzga la sentencia sí hace algo muy relevante: pone en suspenso un derecho fundamental como es el derecho al sufragio, algo de lo que advertía la Abogacía del Estado, o sea, el gobierno.

Si lo hace es porque observa un “riesgo irreversible” de que voten personas que tienen su derecho de voto cuestionado y a los que -probablemente- les sea retirada la nacionalidad y -por tanto- su derecho de voto.

El Supremo responde a las 24 horas a las cautelares reclamadas por Iustitia Europa. También habían reclamado las cautelares Vox, pero la respuesta formal es a Iustitia Europa.

Por supuesto, eso no ha impedido que Vox se anote el tanto. Ni siquiera ha impedido que el PP que no había iniciado actuación jurídica alguna se anote la decisión como victoria propia. “Ya lo decíamos nosotros”.

En mi opinión, el auto es extraordinariamente trascendente porque es la primera vez que el Supremo frena una ofensiva del gobierno. No se atrevieron a suspender la regularización masiva, pero esta vez han entendido que estaba en juego la misma democracia.

Para el gobierno el palo es monumental. Porque la Ley de Nietos era el camino para asaltar el censo, crear un nuevo caladero de votos que compensara la fuga de votos que sufre la izquierda. Ahora esa esperanza se ha esfumado.

Sánchez ‘vendió’ este lunes que el horizonte era el 2030, es decir, las próximas elecciones “y cuatro años más”. Descontó la victoria antes de cazarla. Probablemente porque pensó que el Alto Tribunal no se atrevería.

Ahora es seguro que argumentarán que hay un golpe de Estado judicial que los fachas con toga están tratando de alterar el resultado electoral, bla, bla, bla.

La realidad es que desde el gobierno se dictó una instrucción que no es que interpretara extensivamente la ley sino que creaba derechos “ex novo” absolutamente al margen de la ley y sin soporte jurídico alguno.

No hay relato capaz de sostener que la luna es el sol ni que los círculos sean cuadrados. Se acabó la paciencia. Y todavía queda por juzgar el caso Begoña, hidrocarburos, la SEPI y un larguísimo etc.

La ‘traca final’ de esta legislatura van a ser unos estertores desagradables y dolorosos. Pero ya se ve la luz al final del túnel.

Ya sólo queda que los que vengan no sean recambio sino verdadera alternativa. No basta con saber sumar y respetar la ley. Hay mucho que enderezar y reconstruir.

Pero de momento, celebrar. Suspendida la aplicación torticera de la Ley de Nietos, el ‘macropucherazo’ ha quedado anulado. Avanzamos.

Luis Losada Pescador (Actuall.com)

Categorizado en:

Política,

Última Actualización: 08/09/2026

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