Bajo un arbol otoñal
y con las manos libres al viento,
observo el horizonte tardio
y escucho trinar dos pajaros salvajes

Uno trae dulce canto que acaricia el viento
y el otro suena amargo que quiebra el alma
uno embelesa la vida
y el otro trae un vago recuerdo de mi infancia

En esta tarde de Otoño
y de silencio profundo
estas aves…anidan mi corazón.

Feliz tarde y mucho ánimo.

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Humanidad,

Última Actualización: 21/10/2026

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