Buenas noches:

Despertar de un sueño exige el recuerdo de haberlo vivido, pero a veces es el olvido el que nos confirma que algo ha ocurrido entre los sentimientos que nos conmueven y la aparente calma que nos rodea.

Soñar es peligroso, puede llevar a una revolución, a creer que la vida no es un planisferio limitado por las cataratas de la nada donde caen los sueños, que se atreven a romper amarras.

Por eso en el mundo onírico hay una especie de guardianes, que roban los sueños, y dejan un cerebro en blanco para reescribirlo con mensajes repetidos que dicen que “los perdedores son unos soñadores”.

Cambian la hora con la intrascendencia de un anuncio, y sin darnos cuenta, nos cambian el escenario de la vida para que los sueños se pierdan en la búsqueda de esos lugares que ahora cubren las sombras.

Miguel Lorente Acosta

Feliz descanso