La cascada de la Vida
me ha llamado
en su despertar.
El fluido manantial
ha desperezado
mi ensoñación,
despertando así mis sentidos
y activando mi lento organismo
aun adormecido.
La brisa matutina
ha rociado mi cara
para acicalar
mi mirada
y contemplar
un nuevo amanecer.
Feliz fin de semana y mucho ánimo.