Sonidos… luz, sombras,
el desierto universo en plenitud.
Todo se diluye en la nada
que renace del silencio,
del tiempo que no existe
pero pasa y acaricia
el alma que lo contiene.
Nada existe
sólo este punto ciertamente pequeño
y poderoso del planeta,
solos en el espacio
que vibra en una eterna sinfonía.
Y la música se expande, crece
es infinita y poderosa,
manos que se cruzan,
se acarician, se entrelazan,
se acercan y se alejan, con amor.
Feliz descanso y mucho ánimo.