La música no pregunta
de dónde vienes ni a dónde vas,
simplemente te toma de la mano
y te lleva a lugares
donde las palabras
ya no alcanzan.
Habita en los silencios,
sana lo que duele,
celebra lo que ríe,
y nos recuerda
que el corazón también
sabe hablar en notas.
Feliz descanso y mucho ánimo.