Buenas tardes:

Descansando al mediodía
con el calor veraniego,
me siento más andariega
escribiendo poesía.

Escasa ya de energía,
con la frente sudorosa,
me pareció hasta chistosa,
rimar en forma precisa,
sin una pizca de brisa,
una tarde calurosa.

Mi ciudad es tan caliente,
que a veces uso de treta,
inspirarme cual poeta,
con el calor como fuente,
así repentinamente,
evitando el desagrado,
aparto el calor a un lado,
mientras la ciudad entera,
casi se nos incinera,
cercana a cuarenta grados.

( Díaz Valero Alejandro José )