Amnesia. O así. Es lo que parece sufrir la que fuera asesora de Moncloa, Pilar Sánchez Acera. La persona de Oscar López que remitió a Lobato la información reservada de la fiscalía sobre las negociaciones con el novio de Ayuso. La que colaboró en la revelación de secretos, quebrando la confianza ciudadana en la fiscalía.
Ahora dice no recordar nada. Además, dice que ha borrado todo el contenido de su anterior móvil. Se debe pensar que la policía es tonta y la Justicia también. Porque Google ya ha dicho que puede recuperar toda la información del Fiscal General del Estado…
Pero es que además, su amnesia es contradictoria con el testimonio de Lobato y las pruebas. Y eso le deja al borde de la imputación.
Políticamente, que una ‘fontanera’ de Moncloa eche mano de una revelación de secretos de la fiscalía para tratar de aniquilar a un rival político es un escándalo que habría removido los cimientos de la democracia más asentada.
Si aquí no pasa nada cabe preguntarse si nuestra democracia es muy sólida o si ya estamos en el suelo…
Luis Losada Pescador (Actuall.com)