El llamado ‘caso Koldo’ dio un giro este martes con la testifical de Joseba García Izaguirre, hermano de Koldo. Reconoció haber ido dos veces a la sede del PSOE en calle Ferraz de Madrid a recoger dinero en sobres. Y lo hizo abiertamente, sin titubear, con total transparencia.
Pasó el control del arco de seguridad, se identificó con su DNI, le dijeron dónde tenía que ir y la número dos de Tesorería le dijo: “Toma, aquí tienes el dinero”. ¿En concepto de qué?, ¿para quién?, ¿por qué el partido da dinero a una persona que no es nadie en el partido?, ¿reparto de coimas?, ¿financiación irregular del PSOE? Demasiadas dudas para que el PSOE considere que el asunto está “exprimido”…
Sánchez dice que las cuentas del PSOE están limpìas y que ni el Tribunal de Cuentas ni el auditor externo han puesto pega alguna. Claro. Porque -obviamente- el efectivo de las presuntas coimas no entra en contabilidad.
Las declaraciones de Joseba no han sido sino el prólogo. Porque el juicio no ha hecho sino empezar. Interesante que Ábalos y Koldo coincidan en su estrategia de tratar de evidenciar que Jésica y Aldama tenían un pacto oculto. O sea, eran los listos y ellos los presuntos ‘tontos útiles’. Por eso la estrategia de demostrar que era Aldama quien pagaba el piso de Jésica y sus ‘dietas’ de viajes. ¿Y Jésica no es también responsable?
Además, la jefa de Jesica en Adif señala que cuando se quejó de su absentismo le dijeron sus superiores que “la dejara en paz”. ¿Quién fue responsable de garantizar impunidad laboral a la ‘sobrina’ de Ábalos?
Por lo demás, Koldo ha decidido endurecer la estrategia de defensa. Ha adelantado su recurso de amparo ante el Constitucional y ha recusado a cinco magistrados. Además, negocia un pacto con la fiscalía para proteger a su familia.
Luis Losada Pescador (Actuall.com)