La gran obsesión del catalanismo separatista es la financiación “singular”. ‘Somos diferentes y necesitamos una financiación diferente’. Este lunes se reúne la comisión bilateral y ya hay un documento de partida que contempla una financiación “singular, federal y generalizable”, según publica El País. O sea, círculos cuadrados. Porque si es singular no es generalizable. Y viceversa.
Pero en la gestión de la carpeta catalana llevamos décadas tratando de ducharnos sin mojarnos y de pasear por el fuego sin quemarnos.
Si la propuesta es realmente singular, si realmente se trata de un concierto al estilo vasco, estamos ante un modelo inconstitucional, un nuevo 1º de octubre sin urnas. Porque nuestra Carta Magna contempla el concierto para el País Vasco y Navarra por razones históricas y excepcionales’.
Si los padres de la patria hubieran querido un café con leche para todos’, lo habrían hecho. Si no está contemplado expresamente, no está permitido por mucho que la sentencia del Constitucional sobre la amnistía trate de retorcer el derecho.
La gran obsesión del catalanismo separatista es la financiación “singular”. ‘Somos diferentes y necesitamos una financiación diferente’. Este lunes se reúne la comisión bilateral y ya hay un documento de partida que contempla una financiación “singular, federal y generalizable”, según publica El País. O sea, círculos cuadrados. Porque si es singular no es generalizable. Y viceversa.
Pero en la gestión de la carpeta catalana llevamos décadas tratando de ducharnos sin mojarnos y de pasear por el fuego sin quemarnos.
Si la propuesta es realmente singular, si realmente se trata de un concierto al estilo vasco, estamos ante un modelo inconstitucional, un nuevo 1º de octubre sin urnas. Porque nuestra Carta Magna contempla el concierto para el País Vasco y Navarra por razones históricas y excepcionales’.
Si los padres de la patria hubieran querido un café con leche para todos’, lo habrían hecho. Si no está contemplado expresamente, no está permitido por mucho que la sentencia del Constitucional sobre la amnistía trate de retorcer el derecho.
En todo caso, si se aprobase el concierto, la clave estará en el cupo. El concierto es un mecanismo por el que la comunidad recauda el 100% de los impuestos y luego le paga al Estado por los servicios que recibe. Como la cuota de una comunidad de vecinos. Todo menos solidaridad.
La clave está en el cálculo de esos servicios comunes. Porque no son sólo los policías y guardias desplazados en la comunidad autónoma, sino la existencia de un ejército disuasorio, el servicio exterior, el Banco de España, los museos estatales, Patrimonio Nacional, la Casa del Rey y un largo etc.
El cálculo de ese ‘cuponazo’ siempre ha sido un misterio y me temo que obedece más a razones políticas que a contabilidad.
Y si lo que se pretende es generalizar el modelo, nos hemos cargado la solidaridad interterritorial. Eso en Cataluña, porque en el País Vasco se trabaja por desguazar la caja única de la Seguridad Social.
Que eso lo haga quien supuestamente defiende la igualdad es una paradoja que sólo se explica por su desesperación para que los separatistas le aprueben su Ley Bolaños que no es otra cosa que su ansiada impunidad, su autoamnistía…