En ocasiones hay que dejar al destino obrar justicia siendo la mayor el descubrimiento de la verdad entre las mentiras, la aparición de la luz entre las umbrías; los excesos de los aparentemente moderados y los secretos que, siendo a voces, pretenden ser los mejor ocultados.
Como las sospechas de invalidez mental de Irene Montero, la idiocia sin vergüenza y el poco disimulo de la indecencia. O las fullerías de Pablo Iglesias, el hacedor de revoluciones violentas en tiempo de paz, el chulo del ganado feministoide de la Complutense, el ventajista retrógrado a conveniencia con el desalmado objetivo de sacar tajada personal convulsionando la sociedad; son los dos elementos disonantes y acelerados que se han encaramado al summum del oportunismo dejando en evidencia maldades barriobajeras, aunque monten en coche oficial y se compren un casoplón del que manan por las paredes la sangre de los inocentes y regurgitan los grifos la malababa con la que sacian su sed de protagonismo sin escrúpulos…
Casa de espectros y presunta pederastia ¿Y las narices? ¿Son los tabiques nasales erosionados por ideas inspiradas de artificios y alucinaciones?¿Soportaría  la pandilla de bajo fondo social un control de honestidad en el Congreso, ergo drogas, encaramada a los atriles y adicta a los efluvios de inspiraciones sospechosas?
¿Qué es lo que impulsa el arrojo de ineptos cantamañanas a traspasar de continuo los límites de la legalidad sin inmutarse?¿Están todos metafóricamente fumados y trastocados por delirantes aspiraciones? Esos discursos de ignorantes pero seguros de ser sabelotodos, son atrevimientos de conciencia desdoblada, «rayadas».
Para estos corruptos socialcomnistas no hay raya de cocaína que caiga ni en las bacanales socialistas, ni en las saunas de los trepas del partido. Solo la denuncia , ya saben, la ultraderecha. Si van acelerados es porque padecen algún tipo de dolencia cerebral como es el caso de la corrupta del Isofotón, a la que cualquier día le asoma un tumor por los orificios de la nariz en pleno discurso mendaz al Congreso.
Siempre hay una explicación ante las evidencias más sucias, como esa raya polvorienta que levantó sospechas convertida por los babosos y untados incondicionales de la prensa prostituida en cremallera de bolso. A tantos testigos, por millones, no extrañan los exabruptos de estos oportunistas.
Al fin y al cabo se busca la legalización de las drogas como la pederastia, pero no antes de tiempo no sea que se encuentren algunos como delincuentes de la pedofilia y consumidores de coca. No antes de tiempo, todo sea guardar las apariencias y mantener el culo en la poltrona a base de pegamento… igual si se esnifa, mejor.
A saber lo que contenían las inolvidables maletas del Delcygate y en qué cantidades para introducir a tantos patanes bolivarianos en el Gobierno de España, entre ellos a los de la foto festiva y sospechosa de esta Semana Santa del 2023.
A saber qué llevaban y en qué cantidad.
Ignacio Fernández Candela (ÑTV España)

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Última Actualización: 13/06/2024