El que fuera presidente de Sacyr, Luis del Rivero, lleva meses predicando en el desierto un proyecto que nos garantizaría energía prácticamente infinita y gratuita. Y lo mejor es que permitiría a los ecologistas lucirse, así que contaría con el visto bueno ‘progre’.
¿En qué consiste? Básicamente se trata de bombear el agua de los saltos hidroeléctricos mediante energía fotovoltaica y eólica. El sol y el viento no son almacenables. Pero sí se pueden utilizar para bombear el agua de los saltos hidroeléctricos.
De esta manera los pantanos actuarían de ‘baterías’ y se podrían dosificar fácilmente la energía dando robustez al sistema. Con una pequeña base de nuclear y ciclos combinados -por si acaso- el sistema sería muy barato y muy limpio.
Esto tendría varias ventajas:
- Permitiría rebajar la tarifa de luz industrial volviendo a hacer competitiva nuestra industria y atractiva para las inversiones extranjeras.
- Rebajaría la tarifa de la luz doméstica dejando más dinero en el bolsillo de los españoles y reduciendo la pobreza energética.
- Al no tener que importar gas de terceros países, mejoraríamos nuestra balanza exterior y logrando la soberanía energética.
- Todo esto produciría mejoras macroeconómicas que podrían utilizarse para reducir deuda y/o bajar impuestos.
Y ya puestos nos permitiría exportar energía supercompetitiva al resto de Europa. ¿Quizás por eso los franceses han limitado la interconexión eléctrica al 3%?
La buena noticia es que gran parte de la infraestructura de pantanos ya está hecha. El ‘rana’, ya saben… También tenemos una gran parte de la infraestructura fotovoltaica. Y como el sol previsiblemente no se apagará en los próximos años podríamos ser capaces de convertir el sol en baterías cuasi-infinitas.
Todo esto debería de contar con el apoyo ecologista que les permitiría presumir de ser un país integrado con el medio ambiente. La eficacia y el ‘wokismo’ se unen en este caso. Si no avanzamos en este sentido es que hay otros intereses diferentes a los nacionales y ecologista. ¿Quizás que a Marruecos no le interesa?, ¿tal vez que Francia quiere seguir vendiéndonos energía nuclear?, ¿o va a ser que las puertas giratorias en las grandes energéticas pueden boicotear un verdadero proyecto de país?
Otra derivada de este proyecto es que permitiría distribuir el agua por toda España de manera casi ilimitada, de manera que se multiplicaría el regadío. Nos convertiríamos en una potencia del sector primario. La despensa de Europa. Y se acabarían los problemas regionalistas tipo Tajo-Segura. habría tanta agua que no habría espacio para el debate. Todos tendrían el agua que quisieran; sin límite.
¿Hablamos de utopías? No hablamos de cuestiones que tecnológicamente son posibles. Sólo hace falta ganas para ejecutar. El futuro de España nos espera. Espero que no tenga que sentarse…
Luis Losada Pescador (Actuall.com)