El ‘cambiacolchones’ busca debajo de las piedras un culpable del desaguisado. En realidad lo sabe perfectamente: el exceso de renovables, inestables, colocó al sistema en situación de enorme vulnerabilidad. Lo reconoció la propia Red Eléctrica hace unas semanas, como hemos informado. Y lo advirtieron desde Europa hace tres años y hace 10 días. Lo saben todos los técnicos que conocen del sistema. Pero él niega la mayor.
La ministra del ramo, Sara Aargensen, tira de argumentario y ejecuta la comisión de investigación que no es otra cosa que la búsqueda desesperada de un chivo expiatorio.
La presidenta de Red Eléctrica, Beatriz Corredor, entrevistada en El País, repite argumentario: las renovables no son las culpables del apagón. Pero en la reunión en Moncloa sí reconoció que la prioridad de las renovables hacía más difícil evitar el apagón. Lo mismo que el plan verde del gobierno: las nucleares reducen el riesgo de apagón.
Y más evidencias: el gobierno dio orden de que se rectivaran las nucleares que estaban en parada. De hecho, el mix energético al día siguiente no tiene nada que ver con el del apagón: mucho más equilibrado.
Da igual. El relato que pretende imponer el gobierno es el siguiente:
- Las nucleares no son la solución sino el problema porque son lentas de reacción; además, se pararon voluntariamente con la ‘excusa’ de que no les salía rentable. Siempre la avaricia. Y si es que fueran imprescindibles para dar estabilidad al sistema, ¿por qué pararon?, ¿no es que en el fondo pretendían provocar un colapso para reivindicarse?
- Las renovables son perfectas porque España no tiene residuos fósiles pero sí tenemos sol y viento y eso nos da autonomía energética.
- Las empresas privadas con su visión avariciosa han provocado esta situación y tendrán que dar explicaciones de por qué no cumplieron con todos los controles de seguridad. “Llegaremos hasta el final”.
- El ciberataque sigue siendo una hipótesis en la que estamos trabajando -aunque REE la descarte- porque Putin está obsesionado en desestabilizar Occidente. (Que el enemigo Putin sea culpable nos permite ser la víctima; y de paso nos da una excusa perfecta para entrar con militares en las empresas e investigar hasta a cocina sin garantías judiciales ni nada)
- Tenemos un sistema robusto que se ha recuperado en tiempo récord y una ciudadanía ejemplar que ha sabido enfrentarse con resiliencia.
Eso de cara a la opinión pública. De puertas adentro, tarjeta amarilla a Corredor que ha colocado al gobierno en una situación límite. En público la apoyan tras insistir en la tercera pregunta. Pero de puertas para adentro, la bronca es evidente. “Tomaremos medidas para que no se vuelva a repetir”, dice Corredor tras afirmar desconocer los motivos. Una contradicción flagrante que esconde la voluntad de obviar el verdadero motivo: una estrategia energética ‘verde’ que provoca inestabilidad.
Con estos mimbres, mucho me temo que se repetirá el desaguisado. Se parcheará el sistema para minimizar el riesgo sin cambiar de apuesta renovable. Quizás algo menos de mix, a lo mejor mecanismos que eviten que el sistema entero se vaya a negro. Tal vez sistemas de recuperación rápida. Pero la misma inestabilidad en la que nos obligarán a caminar. Y eso es garantía de más apagones y más frecuentes aunque quizás menos largos y menos extendidos.
¿Es eso lo que queremos los españoles?
Luis Losada Pescador (Actuall.com)