En la era de la posverdad lo importante es el relato. Eso explica la toma de control obscena -casi pornográfica- de RTVE. Atentos al ‘masaje’ de Pepa Bueno de esta noche tras el telediario de TVE. El Ente se ha convertido en un aparato de propaganda burda. ¿Que ha caído la audiencia? No importa: sirve para mantener firmes a los fieles. Dinero bien invertido. Sobre todo si no es tuyo…
En paralelo, el palo y la zanahoria. El gobierno ha regado de millones a los medios de comunicación con el objetivo de telecontrolarles. Al mismo tiempo el BOE publicó hace unos días su plan para controlar a los llamados ‘pseudo medios’. El objetivo es controlar el relato. O al menos minimizar el impacto de la verdad. Si ahogamos financieramente a los medios independientes y les acosamos a multas por delito de odio podemos acallar su voz o al menos minimizarla.
Si en paralelo regamos de dinero público los aparatos de propaganda conseguimos que nuestra voz se escuche más alta.
Esa es la confianza del sanchismo para contrarrestar el efecto de las investigaciones judiciales de la corrupción del entorno presidencial. Dice Zapatero a Puigdemont que es “pasajero”. Como la vida misma. Pero el otoño judicial será duro.
A esto hay que sumar la incapacidad en la gestión. Los incendios han evidenciado la falta de previsión y la ausencia de planificación y coordinación. El gobierno no sólo ha reducido los fondos para prevención y extinción sino que de los 101,27 millones presupuestados a 30 de junio apenas había ejecutado 13,74; el 14%. No es su prioridad. Y la ciudadanía ha empezado a interiorizar que el ‘cambiacolchones’ está ausente siempre: en el volcán, en la dana, en el apagón y en los incendios. Perfil, que escampe la tormenta y a mantener la defensa judicial.
Y luego está la inmigración ilegal y los problemas de seguridad ligados. Feijóo ahora pide reforzar el control de fronteras y acusa al gobierno de estar desbordado por la inmigraciḉon ilegal sin hacer nada. Pero firmó la regularización de 500.000 y el reparto de menas en las CCAA.
Y es verdad que Ayuso denunció a menas especialmente conflictivos hasta en 37 ocasiones sin que el gobierno hiciera nada. Pero también es verdad que en el ‘cónclave’ popular ‘romantizó’ la inmigración apelando a su “valentía’. Ese doble mensaje es el que ha disparado la intención electoral de Vox que ‘roba’ ya un millón de votos al PP.
Sánchez está más débil que nunca. Si logra sobrevivir no podrá gobernar. Sólo le ayuda el pésimo entendimiento entre el PP y Vox. Y su ‘primo de Zumosol’: China, que estos días hace una demostración de fuerza con una foto con Rusia e India. Y esto sí que es el problema.
Luis Losada Pescador (Actuall.com)