El descalabro de Sánchez es grande y los barones empiezan a preocuparse. El ex ministro de ZP, Jordi Sevilla, el de ‘las dos tardes’, trata de aunar el descontento con el manifiesto ‘Socialdemocracia21’.
En Moncloa tratan de rebajar el impacto: “son cuatro resentidos”. Pero en paralelo, chantajean y presionan a los firmantes. Es una vía de agua de consecuencias inciertas.
La cesión constante a los chantajes separatistas pone en jaque al socialismo del resto de España. Porque aceptar los privilegios de los más acomodados es muy difícil de explicar a las bases socialistas.
La otra vía de agua es la feminista. Tras los escándalos de las ‘sobrinas’ de Ábalos, el inmoral de Paco Salazar acosando a las mismas compañeras. Las mujeres del PSOE -600- piden una conferencia sobre feminismo.
Y por si fuera poco, la crisis de vivienda por la incapacidad del gobierno. Liberar suelo les suena a herejía. Pero la consecuencia de aceptar 600.000 inmigrantes anuales sin facilitar la creación de vivienda es el incremento de precios. Sí o sí. Y es tan ideológico como la ley de la gravedad.
Así que el último conejo de la chistera es ofrecer una desgravación fiscal del 100% a los caseros que no suban el precio del alquiler. Es duda que la medida se apruebe porque Sumar, Podemos, ERC y Bildu ya han anunciado su rechazo.
Es posible que cuente con el apoyo de Junts, PNV y PP. Y es probable que frene la escalada de precios. Pero no soluciona el problema, que no es otro que la falta de vivienda. Y no es por falta de suelo.
Demasiados frentes abiertos para un ‘cambiacolchones’ al que pareciera que su único objetivo es comprar minutos.
Luis Losada Pescador (Actuall.com)