Los resultados electorales del 23J han creado una situación política de difícil solución. Además, aún puede haber algunos cambios en el recuento de votos, incluidos los que vienen del extranjero. Por ello, lo prudente sería esperar, pero el tiempo para la reflexión corre y vale la pena arriesgarse.

Los resultados conocidos no serían un problema irresoluble para los alemanes, que podrían perfectamente acordar un gobierno de concentración nacional de los dos partidos principales PP (133) y PSOE (122), lo que daría una poderosa mayoría absoluta de 255 diputados. Lamentablemente España no es Alemania, aunque eso no impide que el PP, partido más votado, tome la iniciativa y le haga una propuesta al PSOE, de abrir un diálogo bipartidista, sin condiciones previas, que tuviese como marco la Constitución vigente.

Para que el diálogo fuese eficaz sería necesario que cada partido, o al menos el PP, si toma la iniciativa, pusiese sobre la mesa sus propuestas, aunque luego durante la negociación pudiese flexibilizar algunas de ellas.

¿Cuáles serían las propuestas que el centro derecha debería llevar a ese diálogo en esta difícil situación política? Sugiero las siguientes:

Primero: La democracia española tiene su legitimidad en la Constitución de 1978, la cual se forjó sobre la base de la Reconciliación que inspiró a la Transición. Ese espíritu de cesiones mutuas y de superación de la Guerra Civil es incompatible con las Leyes de Memoria Histórica y Democrática, nacional y autonómicas, que deben ser derogadas.

Segundo: Es necesario afirmar el Estado de Derecho, lo cual exige la separación de los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. La necesidad más inmediata es lograr la independencia del Poder Judicial lo que requiere que la elección del Consejo General del Poder Judicial se realice, como se hizo al principio de nuestra Constitución, permitiendo que doce de sus miembros sean elegidos, por los miembros del Poder Judicial, “entre Jueces y Magistrados de todas las categorías judiciales”, “cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados, y cuatro a propuesta del Senado, elegidos en ambos casos por mayoría de tres quintos de sus miembros, entre abogados y otros juristas, todos ellos de reconocida competencia y con más de quince años de ejercicio en su profesión”

Además, como garantía de la plena independencia del Poder Judicial se deberían evitar las puertas giratorias que permiten a Jueces y Fiscales ser nombrados para puestos del Ejecutivo (Ministros, Secretarios de Estado, Consejeros, Directores Generales) y luego reingresar en la carrera judicial o fiscal, obviamente con el marchamo de su conexión con el partido que los haya nombrado para esos puestos.

Tercero: Es necesario buscar fórmulas para evitar la dependencia en que se haya el Poder Legislativo del Ejecutivo, ya que es este quien hace las listas para las elecciones. En esa línea de separación sería conveniente que el Presidente del Gobierno, Presidentes de Autonomías y Alcaldes, que son el Ejecutivo, fueran elegidos directamente por el pueblo, lo cual ayudaría a romper la correa de trasmisión entre el Legislativo y el Ejecutivo.

Cuarto: Hay que enfatizar que, como establece el artículo 1CE, la soberanía del pueblo español es el elemento clave de nuestra democracia, que no debe bajo ningún concepto fragmentarse en 17 soberanías autonómicas.

Quinto: Debe reafirmarse lo que de forma literal defiende el articulo 2CE que establece que “la Constitución se fundamenta en la unidad indisoluble de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”. Si nos cargamos la unidad, que es lo que fundamenta la Constitución, habría que volver a iniciar la partida concluida en 1978 y redactar una nueva.

Sexto: Debe reafirmarse el papel de la lengua como común y propia de todos los españoles como establece el artículo 3CE “El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.

En esta línea debe proponerse que se adopte, como política de Estado ,la norma que incluía la República española de 1931 en el artículo 50 de su Constitución, “Las regiones autónomas podrán organizar la enseñanza en sus lenguas respectivas, de acuerdo con las facultades que se concedan en sus Estatutos.

Es obligatorio el estudio de la lengua castellana, y ésta se usará también como instrumento de enseñanza en todos los centros de instrucción primaria y secundaria de las regiones autónomas. El Estado podrá mantener o crear en ellas instituciones docentes de todos los grados en el idioma oficial de la República. El Estado ejercerá la suprema inspección en todo el territorio nacional para asegurar el cumplimiento de las disposiciones contenidas en este Artículo”

No será fácil, pero los recientes resultados en las elecciones autonómicas de Valencia y Baleares han demostrado que los ciudadanos quieren que se rectifique en este sentido.

Séptimo: Los contenidos educativos deben considerarse competencia del Estado a fin de evitar que existan 17 Historias o Geografías diferentes, lo que no impide que en cada región puedan incluirse los correspondientes anexos regionales.

Octavo: La política exterior es competencia exclusiva del gobierno de la nación por lo que todas las representaciones en el extranjero deben estar sometidas a las correspondientes embajadas de España, tanto en sus actividades como en los símbolos que ostentan. Deben reforzarse los lazos con todos los países iberoamericanos así como lo vínculos de amistad y cooperación con los países vecinos del norte de África.

Noveno: Deben realizarse políticas de integración nacional, en particular un Plan Hidrológico Nacional, así como amplios Planes de Reforestación con la finalidad de lograr un aprovechamiento óptimo de los recursos y la promoción del desarrollo de la España Vaciada.

Asimismo, la política económica debe acordar pactos de Estado sobre el tema de Pensiones, así como de reducción de la Deuda y del Déficit Público.

Decimo: Debe acordarse una política de regulación de la inmigración consensuada con Europa, así como una atención especial a la asistencia e inserción cultural de los inmigrantes ya instalados en España, con especial apertura a los inmigrantes iberoamericanos.

¿Qué posibilidades hay de que el PP haga al PSOE una propuesta de este tipo el PP? No muchas porque reiteradamente ha eludido abordar la mayoría de los diez puntos anteriores.

¿Qué posibilidades hay de que lo acepte el PSOE? Muy pocas porque el PSOE de Sánchez tiene muy poco que ver con el de González, Guerra, Leguina, Redondo y otros. El objetivo que hasta ahora ha primado en Sánchez ha sido el poder por el poder, sin que para ello le haya temblado el pulso en hacer todo tipo de concesiones a quienes le apoyaran.

No obstante, ¿cuáles serán las ventajas de que un diálogo así se propusiera?

La principal de ellas sería que el tema político clave, España, estaría en el centro de ese diálogo que debe inexcusablemente tener como centro la estabilidad de la Constitución de 1978.

La segunda, sería que supondría una toma clara de posición ante temas claves ante los que es sensible la ciudadanía.

Veremos por tanto por donde se encamina la política nacional española. Tiene ante sí un desafío muy grande, pero todo reto abre a la vez una oportunidad. ¡Viva España!

Enrique Miguel Sánchez Motos