Este domingo las feministas del mundo mundial celebran el 8M. Ya saben, esa festividad laica para reclamar la igualdad y los derechos de las mujeres.
Por supuesto, desde Actuall estamos a favor de la igualdad de derechos y de igualdad ante la ley. No de la igualdad. Porque somos diferentes. Muy diferentes. Y es esa diferencia probablemente la chispa de la vida. ¡Bendita diferencia!
En España afortunadamente gozamos de dicha igualdad ante la ley. Es verdad que hay abusos. Y también hay robos y nadie discute el derecho de propiedad… salvo algún exaltado de Podemos…
Sin embargo, el feminismo -que ya es una industria más que un movimiento- se esfuerza en mantener la tensión. Por eso las marchas… y el presupuesto de Igualdad. ¿Para hacer qué? Por ejemplo, una guía sobre lo perverso que es llamar “charo” a una mujer. “Son las brujas de otros siglos”, dice la ministra…
Lo peor es que semejante ridiculez la pagamos los españoles con nuestro sudor fiscal.
Pero hay más: los altos mandos policiales, más de cien, van a ser sometidos a un curso de reeducación de “sesgos inconscientes de género”. En lugar de trabajar por la seguridad de los ciudadanos van a ser adoctrinados -torturados- por un curso que -¡correcto, también lo paga Ud- se financia con el sudor fiscal de Juan Español.
Mientras tanto, se guarda silencio cuando hay denuncia de violación del DAO, se archivan las denuncias internas de abuso de Paco Salazar en el PSOE. Y se califica de “libertad religiosa” el burka, que es un signo de opresión de la mujer.
¿Por qué las mujeres de Irán se quitan el velo en la plaza pública y muestran su cabellera con orgullo? Porque el velo es un símbolo de opresión y ansían libertad. Pero de todo callan las feministas de salón.
La asimetría es insultante: dedican esfuerzos a “sesgos de género inconscientes” pero toleran aquí mismo el burka, las madrazas, la ablación del clítoris y la poligamia. Autoridad moral cero.
Luis Losada Pescador (Actuall.com)