Comienza el juicio de las mascarillas en el Supremo. En el banquillo, Ábalos, Koldo y Aldama. Pero en el banquillo moral también está ‘su sanchidad’. ¿Es que es posible que el secretario de Organización y ministro del ministerio con más presupuesto actúe por su cuenta? No es creíble.
Tampoco es creíble que no le conociera. Sánchez ha negado a su escudero en varias ocasiones. Y terminará llorando la traición.
Ábalos ya descuenta la condena. Censura a Koldo sus grabaciones. Cree que son las responsables de la contingencia penal. Calcula en al menos 15 años de condena, aunque adelanta que recurrirá a la justicia europea.
Mientras Koldo tiene otra estrategia: ha perdido toda esperanza de rescate por parte de Ferraz y tiene en marcha el ventilador. “Tengo unas pruebas que vais a flipar”, le dice al ABC. Ha estallado la paz. Porque Aldama también tiene ganas de cantar.
Acomódense y vayan comprando palomitas…
El gobierno ‘vende’ que hemos alcanzado los 22 millones de afiliados. Confunde afiliaciones con afiliados. Y no cuenta que los fijos discontinuos -parados de facto- se han incrementado un 23% en un año y que el INE muestra 880.000 empleos duplicados.
Mentiras, grandes mentiras y estadísticas.
Luis Losaa Pescador