En la noche oscura del alma
alguien me pregunta,
¿cuántas estrellas hay en el cielo?
y sonriendo
encuentro una respuesta,
¡no lo sé…. miles de estrellas!
Comprendo entonces que vale la pena,
que hay algo que aún brilla con luz propia,
algo que no se apagó en mí,
algo que está muy vivo
a pesar de la noche,
a pesar del frío
y la soledad que tanto tiempo me acompaña.
Feliz descanso y mucho ánimo.