Buenas tardes:

Hay quienes vienen y se van, nos tocan el alma y nos llenan de calma, nos iluminan, nos abrigan, nos desnudan, nos desarman, nos enredan y nos sueltan.

Llegan con los brazos abiertos a contarnos que estamos vivos, que hay sueños despiertos, que estamos dormidos.

Llegan aprendiendo, derrapando, fabricando chispas para encender el fuego que nos mantiene ardiendo, llegan con bondad, buscando su verdad, con un puñado de fantasías para cambiar la realidad.

Llegan de la nada, y cuando se van, ya nada vuelve a ser igual. Nos marcan, nos abrazan, nos empujan, y sobre todo, nos enseñan.

Nos dejan el corazón roto con los pedazos que nos faltaban. Lo sé, hay quienes no vuelven más, pero contra toda lógica, siempre están.

Nicolás Andreoli