Buenas tardes:

Silencio, la música comienza a sonar,
el telón se abre lentamente,
para dar paso a las bailarinas,
que salen de todos lados,
como si fueran las gotas,
de una lluvia torrencial.

Todas con movimientos exactos y perfectos,
nunca descuidando la línea del cuerpo,
actuando con la música,
como si fueran una,
sonriendo como si la vida,
se les fuera en ello,
seduciendo con la mirada.

Este es el milagro de la danza.