Buenas tardes:

En una democracia no puede haber nada ni nadie por encima de la ley, y cuando sobre ella se intenta poner la política, la historia, los derechos del pueblo o cualquier otro ‘invento’, actuando al margen y contra la Constitución y el entero Ordenamiento Jurídico, no hay más remedio que acudir a lo que las propias leyes establecen y hacerlo con oportunidad, proporcionalidad, prudencia y hasta mesura, pero haciéndolo.