Aquella música con la crecí
es sinónimo de libertad,
en sus suaves y penetrantes
movimientos esconden,
sabiamente la frescura,
que lentamente conduce a seducir.
El aroma de sus notas,
que se funden en ritmos finos,
desbordantes, enfatizan,
cada uno de sus sonidos.
Te transportan a mundos
inimaginables, poco a poco
pueden atrapar
no solo tu cuerpo,
sino tu alma,
haciéndote perder
la sensación de ser,
de este mundo.
Feliz semana y mucho ánimo.