El palacio de las Cortes, hoy Congreso de los Diputados, inició su construcción con la primera piedra que colocó una niña adolescente un diez de octubre de 1843. Esa niña, fue la reina Isabel II conocida años más tarde como la de los tristes destinos.
Siete años más tarde fue inaugurado, en concreto el treinta y uno de octubre de 1850 por lo que a ignorantes como Pachi López hay que decirles que el edificio, elevado en lo que fue el convento del Espíritu Santo, y del que fue presidente fugazmente, no es obra de ningún gobierno socialista.
En la España actual no solo existe esta sede parlamentaria como se dice ahora. En cada Comunidad Autónoma se alzan otros diecisiete Parlamentos, uno por cada Comunidad más los dos de las ciudades de Ceuta y Melilla sumando todos ellos la friolera de 1258 diputados autonómicos.
Si a esta última cifra sumamos los 265 senadores y los 350 diputados obtenemos la cifra de 1873 parlamentarios cifra entiendo disparatada sobre todo en lo que se refiere a diputados autonómicos.
Como botón una muestra: Cataluña, no podía ser otra región, cuenta con el mayor número de diputados autonómicos, 135.Ceuta y Melilla las que menos tienen, tan solo 25. A estas cifras hay que añadir los diputados provinciales que existen en cada Diputación provincial, entidades creadas con la Constitución de Cádiz y que históricamente han realizado un gran trabajo en las zonas rurales.
A nadie se le escapa que actualmente todos los diputados/ senadores/ procuradores nacionales y autonómicos tienen unos privilegios tanto económicos como sociales que el resto de los mortales no tienen. Sí, hay que recordar que en otros tiempos los alcaldes y los procuradores (diputados o senadores) no tenían sueldo y solo cobraban dietas, no muy elevadas, por su presencia en las Cortes con el fin de evitar la política de la codicia y botín sin ninguna idea alta (Manuel Azaña dixit).
Pero volviendo a la sede parlamentaria esa expresión cursi pues ahora todo son” sedes”, ese edificio de la Carrera de San Jerónimo, de estilo neoclásico obra de Narciso Pascual Colomer hoy con dirección postal en la Plaza de las Cortes nº 1 que históricamente siempre fue conocido por las Cortes españolas, sede del Poder Legislativo, hay que resaltar que actualmente no solo es el edificio que inició e inauguró Isabel II ya que a lo largo de los años ochenta y noventa sufrió varias reformas y ampliaciones.
Ese edificio, el de toda la vida, el hemiciclo, ha contemplado el reinado de los Borbones Isabel II, Alfonso XII, Alfonso XIII, Juan Carlos I y Felipe VI; un efímero rey italiano, Amadeo de Saboya; las regencias de Espartero y Serrano; una fugaz y caótica primera República; una nefasta segunda República que nos llevó a una guerra civil y también un régimen, el de Francisco Franco que sus Cortes, sí las del franquismo, restauraron la Monarquía que en abril de 1931 fue expulsada de España.
Desde octubre de 1850 hasta nuestros días muchos son los acontecimientos históricos que han tenido como lugar ese hemiciclo: proclamación de nuevos reinados y formas de gobierno, aprobación de nuevas Constituciones y Leyes Fundamentales, discursos memorables de grandes parlamentarios, amenazas de muerte veladas a diputados y hasta intentos de golpes de estado y también vejaciones a los jefes de Estado e insultos a España, patria común de todos los españoles.
En los 175 años de existencia del palacio de las Cortes en la carrera de San Jerónimo, son miles los diputados que se han sentado en sus escaños. Los ha habido, y los hay sin duda, ejemplares y de una valía profesional fuera de toda duda, aunque ya no existen los del nivel de Cánovas, Sagasta, Maura, Canalejas, Castelar, Calvo Sotelo, Fraga y Piñar entre otros.
En otra época, España estaba representada por parlamentarios de todas sus provincias- la provincia del Sahara también tenía representantes -, todas ellas en igualdad de condiciones y estos representantes de todos los españoles, eran un ejemplo tanto en su comportamiento externo como en sus formas dentro del hemiciclo.
Pero desde hace unos años, desgraciadamente, el Congreso de los Diputados se ha convertido en una especie de circo por culpa, obviamente de su presidente que lo tolera y de ciertos diputados de un partido, Podemos y sus derivados aritméticos (Sumar) y también en suma creciente de un partido independentista que odia a España y a todo lo español, menos su dinero. Me refiero a ERC.
Imágenes bochornosas las han protagonizado parlamentarios de todos los partidos, de unos más que de otros. Las más conocidas son las de Celia Villalobos(PP) entreteniéndose en su escaño con un video juego; las de Pablo Sáez (VOX) durmiendo como un tronco; Teresa Jordá (ERC) despeinándose pues se hurgaba la nariz con tanta profundidad que el dedo llegaba a su cuero cabelludo; Raimundo Viejo y Mar García Puig (Podemos) compañeros de escaño durmiendo a pierna suelta mientras intervenía la entonces ministra Cospedal; Marisú Montero (PSOE) tiene todo un documental de imágenes obscenas, chabacanas y ordinarias; los podemitas , comunistas y ex ministros Irene Montero y Alberto Garzón compartieron en su día el almuerzo en el propio escaño comiéndose unas nueces peladas; Gabriel Rufián (ERC) un auténtico clown de circo en sus formas cuando se presenta en el hemiciclo con unas esposas o con una impresora o cuando de una manera insolente se dirige a la Cámara con las manos en los bolsillos.
Pero lo peor estaba por llegar. Recientemente, han aparecido unas imágenes de una diputada de ERC – no diré señora que no le gusta – Pilar Vallugera con sus piernas despatarradas encima de la mesita que todos los escaños tienen para que sus señorías puedan votar. A esta señoría, en la foto se le pueden apreciar, en su postura más que indecorosa, gran parte de sus piernas e intuyo que algún compañero pudo verle hasta la bisectriz. La actitud de esta parlamentaria independentista es más propia del salón de su casa. Sólo la faltaba el cigarro, la cerveza, y el mando a distancia para ver TV3.
Otras formas inaceptables en el hemiciclo son las que muestra el señor Bolaños, ordenanza como todos sabemos de Su Sanchidad. Este poliministro no sabe lo que vale un peine ni un bote de champú y piensa cuando va a las Cortes luciendo una mochila a la espalda, que el Congreso es un campamento juvenil.
Igualmente, reprobable son los atuendos que en su día lucía el podemita Alberto Rodríguez, el “rastas” o los que a diario lucen ciertos diputados de Bildu. La culpa es obviamente del presidente de la Cámara que exige decoro en el vestir para los ordenanzas de la misma y a los diputados les permite ir como les da la gana. Pronto veremos diputados en camiseta imperio, pantalón corto y cholas. Bien es cierto que” donde no hay mata no hay patata”.
¿Cuál será el próximo bochorno en el hemiciclo?
Merche Aizpurua (Bildu) con la falda remangada vendiendo sardinas frescas en los pasillos del Congreso o Miriam Nogueras (Junts) tocada con barretina repartiendo octavillas con la foto del prófugo Puigdemont a la entrada del Congreso.
Con esta banda, cualquier cosa puede ocurrir en las Cortes españolas actuales. Paquita Armengol es la jefa de esa banda.
Mauro Velasco (ÑTV España)