Yo sé que ya resulta reiterativo volver a incidir sobre la forma de operar del «socialismo sanchista», pero creo que es importante demostrar que estos calificativos no son fruto de una opinión sin fundamento, sino que son la constatación de una lamentable REALIDAD INCUESTIONABLE.

La reacción socialista calificando de «miseria moral» la negativa del candidato de Bildu a reconocer como «grupo terrorista» a ETA, confirma su propia «miseria moral» teniendo como socios a los «bilduetarras», a los que deben «el estar en el Gobierno» y a los que han regalado, en compensación, la Alcaldía de Pamplona.

La «miseria moral» de los bilduetarras, es «consustancial», pues son el Partido Político heredero de una «banda terrorista», pero la «miseria moral» del Partido Socialista, es una «cualidad sobrevenida», adquirida y propiciada por un «personaje amoral, mentiroso, narcisista y sin escrúpulos» llamado Pedro Sánchez.

El que a estas alturas la Portavoz del Gobierno o el Candidato Socialista a Lendakari se rasguen la vestiduras, no es sino una confirmación del carácter miserable, hipócrita y cínico del «sanchismo». Reitero, no es una opinión, es una realidad constatable «con inequívocos e irrefutables hechos». Y claro, quedaría por calificar a sus VOTANTES.

Una sencilla pregunta : ¿Se puede no ser «políticamente miserable» votando a Partidos «manifiestamente miserables»? He elegido para compartir, un artículo del mes de mayo pasado, en el que se explica el caso de 2 etarras que participaron en un atentado. Uno, Recarte, se arrepintió y es repudiado por ello. El otro, Rojo, no se arrepintió, y como premio, fue incluido en las listas municipales de Bildu. No se trata de opiniones, sino de «hechos incontrovertibles».

Bildu es un Partido MISERABLE. Y el que alcanza la Presidencia del Gobierno por los votos de un Partido Miserable que repudia a los que se arrepienten de sus crímenes y premia a los que no se arrepienten, sólo puede ser acreedor a ser calificado como MISERABLE.

Cuando era niño, en el Catecismo me enseñaban que para que un pecado sea perdonado se necesitan «propósito de la enmienda y dolor de contrición». El «dolor de contrición» es un concepto acuñado en el Concilio de Trento y que implica «arrepentimiento». Ni en Cataluña, ni en Vascongadas, los Miserables se arrepienten de nada. Y el MISERABLE PRESIDENTE DEL GOBIERNO los premia con una Amnistía o con la Alcaldía de Pamplona. ¿Se puede ser más Miserable?

El 80% como mínimo de los electores vascos, votarán a 3 Partidos Miserables:

a) El que incluye en sus listas a asesinos.

b) El que recogía las nueces del árbol que movían los asesinos.

 c) El presidido por un individuo que está en La Moncloa por el apoyo de Partidos Miserables. Y luego algunos se quejan de que califiquemos a la Sociedad Vasca como «moralmente enferma» y a Pedro Sánchez como MISERABLE. ¿Sólo miserable…?

Julián Pavón Morote (ÑTV España)

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Política,

Última Actualización: 13/06/2024

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