Hoy se conmemora el 50 aniversario de la muerte de Franco. Sánchez prometió 100 actos para celebrar la llegada de la democracia. Pinchó. Quizás porque el ‘francomodín’ ya no funciona. Y porque además, un 21% de los españoles valoran positivamente el franquismo. Aún así, el gobierno lleva gastados 28 millones de euros los fastos. Paga Juan Español.

Medio siglo después, Franco sigue despertando filias y fobias. Como titula El Punt Avui este jueves, “Franco NO ha muerto”.

Frente a las versiones maniqueas, conviene analizar el franquismo con cierta frialdad. En el activo el paso de una sociedad agraria a una de servicios en tiempo récord y la creación de una gran clase media que dio estabilidad y progreso. España pasó de los márgenes europeos a ser la octava potencia industrial y ser respetada en el mundo.

Es verdad que no había libertad política. Tampoco disfrutamos de libertad de prensa sino de censura previa. Y nadie quiere regresar a eso. Pero sí a la España de las obras, los pantanos, las infraestructuras y la vivienda social.

La mayoría de los españoles reconocen que el franquismo fue bueno en términos de seguridad y vivienda y peor que la democracia en términos de educación y sanidad. Es evidente que el estado social ha despegado espectacularmente con la democracia. Y eso ha proporcionado igualdad y bienestar.

Pero también es verdad que la tensión territorial ha erosionado la convivencia y la seguridad se ha degradado de manera preocupante. En cuanto a la corrupción hemos pasado de un régimen relativamente ejemplar a la obscenidad de Ábalos y la trama del Peugeot. Y también hemos pasado de un Estado con una presencia en la economía del 25% a un Estado con un peso del 50% y un intervencionismo feroz.

Datos de la encuesta de El País

¿Queremos regresar al franquismo? Según El País hay un 17,4% que preferirían un régimen autoritario; entre ellos, un 25% de los jóvenes. Pero en realidad probablemente no querrían una dictadura sino el fin del garantismo para el delincuente, el respeto a la propiedad frente al okupa o el impago, la autoridad legítima frente a los constantes desplantes de la Generalitat catalana y el gobierno vasco, el respeto a la policía, el acatamiento de las sentencias, la racionalidad en el uso del dinero público, la persecución eficaz de la corrupción.

O sea, Estado de Derecho. Los españoles no anhelamos el franquismo. Ni la población ni la sociedad es la misma, ni tampoco la situación histórica. Lo que anhelamos los españoles es un verdadero Estado de Derecho, seguridad jurídica, seguridad y progreso. Y todo eso no es incompatible con la democracia, pero sí con el PSOE…

Por lo demás, con ocasión de la efeméride hay algunos detalles interesantes:

  • El abuelo de Sánchez rindió honores a Franco en el desfile de la victoria de 1939
  • El último médico de Franco vivo certifica que Franco murió el 19 de noviembre pero que escribieron 20 para hacerlo coincidir con la muerte de José Antonio.

Luis Losada Pescador (Actuall.com)

 

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Política,

Última Actualización: 20/11/2025

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