La única sagrada misión que tienen asignadas la totalidad de las Instituciones del Estado, tanto civiles como militares, no es otra, precisamente, que la defensa del Estado y del orden constitucional, el resto son funciones de menor importancia.

Estamos asistiendo, en estos días, a la valiente y gallarda respuesta que la Asociación de Fiscales, mayoritaria en la Carrera fiscal, está dando a la grave situación por la que atraviesa España merced a la voluntad del sátrapa, contando con el apoyo de los palmeros socialistas y comunistas y de todos aquellos que solo anhelan la destrucción total de nuestra Patria, cuyo único objetivo es poner en venta el suelo español, por parcelas, como si de su huerto particular se tratase.

La Asociación de Fiscales, ha elevado un escrito a la Comisión Europea en el que alerta de la “situación a la que se enfrenta el Estado de Derecho en España, en el marco de las negociaciones que actualmente se llevan a cabo para la investidura como Presidente del Gobierno del candidato del Partido Socialista Obrero Español”.

En él, se formulan una serie de consideraciones que ponen de manifiesto la ilegalidad que se cometería en el supuesto de aprobar una “Ley de amnistía”, por ello, insta a la Comisión Europea, caso de que tal situación se produzca, a que se aplique el Reglamento 2020/2092 del Parlamento Europeo y del Consejo, en todo lo concerniente a los casos de vulneración del principio del Estado de Derecho de los Estados miembros de la UE.

Hay que recordar aquella entrevista, realizada meses atrás, en la que un/una periodista -supongo que perteneciente a uno de los medios comprados con el dinero de todos-, en la que el sátrapa, con total y absoluto desprecio a la legalidad, formuló aquella pregunta retórica: “¿de quién depende la Fiscalía?”, a la que el entrevistador, carente del más elemental conocimiento, respondió “del Gobierno”, lo que dio pie al entrevistado para que respondiese, sonriendo malévolamente, “pues eso”.

A lo que se ve, uno y otro, obviaron que, por definición, la Fiscalía es una Institución independiente e integrada en el Poder Judicial, con autonomía funcional, teniendo como función promover e impulsar la acción de la justicia y asegurar la legalidad e imparcialidad de su funcionamiento. Lo que la convierte en garante de los derechos de los ciudadanos.

En cualquier caso, lo importante es que la Asociación mayoritaria de Fiscales haya dado este paso que, al igual que ellos, están obligados a dar los responsables de las demás Instituciones del Estado que, de acuerdo con su propio enunciado, tienen como función la defensa del Estado y de la legalidad constitucional vigente, independientemente que sea o no el gobierno de turno quien los nombre para ostentar los cargos de dirección de tales Instituciones.

Todos, unos y otros, civiles y militares, solo deben lealtad al Estado, a la Nación, a la Patria, le llame cada uno como le llame, y no es tolerable que nadie puede ponerla en peligro por el mero hecho de pretender perpetuarse en el poder, acción que corresponde a los Estados dictatoriales y autocráticos que tantas veces han criticado estos mismos que ahora quieren asumir el control de todos los Poderes, como si de una vulgar república bananera se tratase, para lograr sus objetivos personalistas o de partido.

Si ya de por sí es intolerable que estén presentes en las Instituciones aquellos grupos, grupúsculos o partidos cuyo objetivo programático es la destrucción de España o aquellos otros que asesinaron a mansalva y encima se jactan públicamente de ello con total impunidad, todavía lo es más que sean esos mismos grupúsculos o partidos, irrelevantes en el contexto nacional, los que, en virtud de la enfermiza voluntad de un sátrapa de perpetuarse en el poder, se conviertan en elementos decisivos sobre los que va a pivotar en futuro de España.

Los españoles estaríamos locos si permitiésemos semejante villanía. Ya está bien de lo políticamente correcto, una falacia a la que nos quieren conducir esos dictadorzuelos para acobardarnos y mantenernos callados y, entretanto, gestionar su única pretensión que no es otra que seguir en el machito, destrozando España y, encima, percibiendo por ello buenos emolumentos.

En consecuencia, todas esas Instituciones llamadas del Estado, unas y otras, tienen como misión sagrada y primaria la defensa del Estado y del orden constitucional, eso que no lo olviden nunca.

Y parafraseando a un insigne marino gallego, D. Casto Méndez Núñez, conviene recordarles aquello de “vale más honra sin barcos que barcos sin honra”, aunque en este caso sería, “vale más honra sin sueldo que sueldo sin honra”.

Eugenio Fernández Barallobre (ÑTV España)