Yo no saludaría a quien ha beneficiado al violador de mi madre, mi hermana o mi chica. No pasaría por el aro. Me da igual ser un cargo orgánico, representar cualquier institución; la decencia siempre por delante.

Irene Montero ha beneficiado a más de 1200 violadores. El odio es su fundamento, su raíz. Todos sus movimientos y acciones están motivadas y sustentadas por el odio. Es el rencor poseedor de todas sus decisiones. Sus complejos y traumas se apoderan de ella como si de la niña del exorcista se tratase.

Déjense de protocolos, de marcos mentales, de normas de educación. En mi casa me enseñaron a saludar a los queridos y no a los extraños. Irene Montero viene a inculcarnos doctrinas extranjeras muy dictatoriales y muy poco atractivas para el español corriente. Irene Montero nos trae lo que se lleva en EEUU para enfrentarnos a los españoles que siempre, como cantaba Mike Kennedy, «los chicos con las chicas tienen que estar».

Irene Montero es enemiga del pueblo, de nuestras costumbres y de nuestro destino. Su «Robin» o «Sancho Panza», Ángela Rodríguez Pam, es la peor degeneración de nuestra política. Viven contentas diciéndonos aquello del consentimiento, cuando ellas seguramente nunca se han enamorado hasta las trancas o si lo han hecho, actúan como los fariseos.

Cuando estás enamorado te importa una mierda lo que piense Montero. Tú lo que quieres es amar y ser amado; y haces lo que sea por demostrarlo. O así me lo enseñaron. Todo lo demás es doctrina anti amorosa, que busca el individualismo sueco y que las mujeres se metan un palito por la vagina para poder cumplir con ese instinto, el cual Irene se quiere cargar.

¡Gran delito el de Irene! ¿Cómo voy a saludar a una tía que piensa que soy un violador en potencia, que un pico es una agresión sexual o que por ser hombre tengo violencia en el ADN? La Ministra de Igualdad es una perturbada con mucho poder. No se le saluda, no se la mira, no se le muestra cariño. No se lo merece. Tiene tanto odio dentro que debe sanarlo antes de cualquier muestra de afecto.

En el Congreso nunca la saludo. La pregunto porque es mi trabajo y porque sé que le fastidia mucho. Debemos hacer todo lo que saque de quicio a Montero. No conozco su infancia ni su adolescencia. Conozco su presente y solo veo sangre en sus ojos. Sangre y odio contra los hombres. A pesar de ello, nos necesita, le molamos y nos ha de tener en cuenta. Porque hombres y mujeres, desde el Edén, debemos estar unidos, contra el enemigo feminista.

Marta Fernández actuó muy bien. ¡Viva la presidenta de las Cortes de Aragón! Viva su feminidad. Su talante. Su estampa y su persona. ¡Presidenta, todos somos contigentes pero tú eres necesaria! Lo ha clavado Doña Marta. Ella sí es un mujerón. Además muy atractiva y segura de sí misma. Capaz de plantarse frente al esperpento de Montero y Pam.

Una patriota, una defensora de lo nuestro, una luchadora, una garante de nuestras libertades. La Presidenta está en mi equipo. Se merece mi reconocimiento y mi admiración. Me voy a empadronar en Belchite o Borja. Me siento aragonés. Si Pam se puede sentir tío o morsa de Groenlandia, yo puedo ser aragonés. ¡Viva Nolasco, el vicepresidente! ¡Viva la belleza frente a lo cutre! Irene Montero provoca y genera odio. Nosotros siempre belleza y amor, mucho amor.

Josué Cárdenas (ÑYV España)