El escándalo de los acosos sexuales dentro del PSOE no cesa. El discurso de Sánchez ya no es creíble. Su relato dice que nadie es impune al acoso, pero que el feminismo marca la hoja de ruta cuando surge: la tolerancia cero.

El problema del argumentario es que no se comparece con la realidad. No hubo tolerancia cero, sino infinita. Es verdad que aparentemente se apartó a Salazar del cargo. Pero también es verdad que se le contrató por detrás y se congelaron las denuncias durante cinco meses. Y aún hoy el partido sigue sin denunciar a la fiscalía como mandata su protocolo.

Y el caso Salazar se suma al presidente de la diputación de Lugo, al alcalde de Torremolinos, al de Almusafes y al alcalde ‘almejas’ de un pueblo de Córdoba. Demasiado.

La alcaldesa de La Coruña señala ahora que no ha escuchado a los varones del PSOE alzar la voz. Es decir, denuncia un machismo estructural dentro del PSOE. Y las mentiras del ‘guapo’ ya no ‘venden’. Quieren más. No les basta con que la portavocía que sustituya a Pilar Alegría en Moncloa sea una mujer. Quieren que la secretaría general del partido esté ocupada por una mujer. Es decir, quiere relevar a Sánchez.

El ‘cambiacolchones’ se resiste. Dice ahora que su objetivo es estar una década en la Moncloa. Que a las mujeres les sienta bien un gobierno socialista… Vamos que su estrategia es aguantar, resistir, atornillarse. Y no hasta el 2027 sino hasta el 2031. ¿Será? Las feministas del partido han declarado la guerra.

Si el 21D el PSOE cosecha un sonoro fracaso en Extremadura es probable que saquen la espada y traten de cobrarse la factura de muchos años sufriendo en silencio. Vayan comprando palomitas.

Luis Losada Pescador (Actuall.com)

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Política,

Última Actualización: 16/12/2025

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