La negativa de Sánchez a que EEUU utilice las bases de Rota y Morón ha desatado la furia. Trump dice que las puede usar si quiere, pero que no las necesita. El comentario ha sentado mal no sólo en España sino en toda Europa por lo que supone falta de respeto a la soberanía.
Pero el tema de fondo es que Trump ha pedido que nos apaguen la luz de la Inteligencia. Si tenía dudas sobre la lealtad de ‘su sanchidad’ ya se le han aclarado. En los ambientes militares cunde el pánico. No se puede estar a oscuras de la principal linterna del mundo.
Pero además, Trump ha ordenado el embargo con España. El impacto calculado varía entre los 17.000 y los 25.000€, más del 1% del PIB.
Las patronales ya han reaccionado. Desde el gobierno se trata de tranquilizar: el embargo a España no es posible porque la UE actúa como un todo. Es cierto, pero cuando EEUU quiere, siempre puede.
El impacto puede ser brutal. Pero además sería injusto, ¿por qué deben de pagar los españoles por la deslealtad de su gobierno?, ¿no sería mejor castigar directamente a los responsables del problema que son Sánchez y Zapatero?
¿Puede hacerlo? Puede. El ‘Pollo Carvajal’ ha detallado la mina de oro de Zapatero en Venezuela. La colaboracionista Delcy puede facilitar más información sobre la financiación de la campaña de Sánchez para hacerse con la Internacional Socialista.
Y Trump ha enviado a sus hombres de negro a Dominicana para que le faciliten información de la operativa de Sánchez. Lo saben todo. Y su aliado Israel tiene Pegasus… ¿A qué esperan para iniciar una acción contundente que descabalgue judicialmente el sanchismo?
Sánchez trata de salvar los muebles con una declaración institucional sin preguntas para explotar y rentabilizar el antitrumpismo y el resucitado “no a la guerra”. Irresponsablemente “exige” el “cese inmediato de las hostilidades”.
En un ejercicio ‘naif’ de buenismo dice que es posible la conversión del “integrismo islamista”. ¿Ese que insiste un día tras otro en contar con armas nucleares para amenazar al mundo?
Sánchez quiere la paz. Todos la queremos. Pero para alcanzar la paz lamentablemente hay que prepararse para la guerra.
¿Su solución para el posible embargo? Más paguitas. “Tenemos la capacidad y la voluntad”. Voilá. Solucionado…
Dice que no está solo sino con quien tiene que estar: con la paz y el derecho internacional. ¿Contando nubes?
Su relato se basa en el fracaso que fue la intervención en Iraq. Cierto. Pero los americanos aprendieron. Por eso ahora no sueñan con democratizar el país sino simplemente con extirpar su capacidad de amenazar al mundo occidental.
Por su parte, Marco Rubio, aclaró este martes que los ataques se intensificarán en los próximos días y que el objetivo es destruir la capacidad armanentística y naval completamente. “El riesgo de una teocracia islámica con arma nuclear no nos lo podemos permitir”, dijo. Mensaje para adultos. ¿Y la transición? Ojalá la haya, señala. “Pero en todo caso, el nuevo gobierno no dispondrá de armas nucleares”, concluye.
Luis Losada Pescador (Actuall.com)