Vox duplicó su resultado en Extremadura y reforzó su capacidad de negociación con el PP. A pesar de eso, su estrategia parecía pasar por exigencias programáticas sin comprometerse en los gobiernos.
Pero Guardiola trató de pinchar la estrategia y les ofreció entrar en el gobierno. La primera reacción de los de Abascal fue afirmar que no estaban en política por los sillones sino que lo que querían era cambiar las políticas. Programa, programa, programa.
Sin embargo, este domingo la estrategia parece haber girado. Abascal dice que además de eliminar la agenda 2030, las leyes ideológicas y endurecer la política migratoria quieren la vicepresidencia del gobierno y las consejerías correspondientes a su peso político.
¿Ha habido un cambio de estrategia o es un movimiento táctico?, ¿se trata de una mera respuesta a Guardiola para aparentar interés pero exigir la luna para obtener un no?, ¿es quizás una maniobra para afianzar su posición solvente de cara a las aragonesas? Veremos.
En paralelo, Vox prosigue con su estrategia de arañar votos al PSOE dirigiéndose a los barrios obreros de Madrid, Valencia, Ceuta y Melilla. Ya supera al PSOE en Badajoz, Murcia y Almería. Y las últimas encuestas le dan un 5% más que en las elecciones de 2023 mientras que el PP apenas suma un 0,5%…
Luis Losada Pescador (Actuall.com)