Se ha incrementado 54 días desde que llegó Sánchez
Trabajamos para pagar impuestos. No es exageración; es realidad. Trabajamos 231 días para cumplir con nuestros compromisos con Hacienda, 54 más desde que llegó Sánchez a la Moncloa.
Ya hay gente que ha decidido no trabajar más porque no le compensa. A determinados niveles de renta un euro más se convierte en menos de medio euro adicional.
No interesa. Entre IRPF y Seguridad Social estamos asfixiados. Pero es que de lo que nos queda, el 21% se va al IVA y como se nos ocurra coger el coche, fumar o tomarnos una cerveza, la factura sigue subiendo.
En la oscura Edad Media los señores feudales cobraban el diezmo, es decir, el 10% de tus ingresos. Ahora estamos por encima del 50%. Un expolio insostenible. Porque la pelota no para de crecer. Siempre hay nuevos gastos que atender. Lo malo es que hay que pagarlos…
Tenemos profesores de oboe municipales, agentes de turismo en pueblos de 500 habitantes. Pagamos el IMV a casi un millón de personas, algunas de ellas ya cronificadas.
Y por supuesto, subimos las pensiones algo más que el IPC. Incluso les pagamos las no contributivas a los extranjeros que no han cotizado ni un solo día.
Lo llamamos solidaridad. Como la ingente ayuda al desarrollo o los privatizados servicios sociales, centros de menas, casas de acogida de mujeres maltratadas, etc.
El resultado es una economía productiva esquilmada que o tira la toalla o busca desarrollarse fuera del infierno fiscal.
Estamos en máximos de recaudación, pero con los servicios públicos más deteriorados y con el déficit y la deuda disparados. ¿Por dónde se escapa el dinero?
Otrosi: ¿tiene solución? La tiene. En Argentina han recortado drásticamente el gasto sin que se afecte la economía ni el estado social.
Pero hay que tener coraje y fe en que no sólo es lo correcto sino lo moral. ¿Hay alguien en España defendiendo esto?
Luis Losada Pescador (Actuall.com)