Es un ‘no quiero y no puedo’. No quiere porque sus socios están apalancados en el ‘no a la guerra’. Y no puede porque necesitaría para ello aprobar presupuestos y no tiene mayoría parlamentaria para ello.
Así que Sánchez acude al Congreso a hacer una faena de aliño. Un poquito por aquí, otro por allí, mucho de visión holística, nada de rearme, mucho de seguridad y Defensa, nada de militar o armas. Y a ver si cuela el círculo cuadrado… Lo que pasa es que soplar y sorber no puede ser.
Es verdad que -según The Objective– Yolanda Díaz ha llegado a un acuerdo con el PSOE para no presentarse en todas las provincias. Eso permitiría concentrar el voto en el voto útil socialista. Y también permitiría que -a cambio- Yolanda se sintiera libre para ‘hacerse un Page’ un día sí y otro también. Disidencia controlada sin que la coalición de gobierno se resienta.
Y así Sumar puede reclamar que el gobierno presente presupuestos y el gobierno negarse a ello porque lo considera una “pérdida de tiempo”. ¿Pérdida de tiempo cumplir con una obligación constitucional?
Lo que es claro es que Sánchez pretende disimular como que cumple con su compromiso de incrementar el gasto militar sin pedir permiso al Congreso. ¿Cómo lo hará? Como ya hemos explicado, echará mano de una cláusula presupuestaria que le permite reasignar créditos presupuestarios sin superar el techo de gasto. Y eso significa que si incrementa el gasto militar reducirá el gasto social. Lo venda como lo venda.
Otro ‘truco’ será pretender ‘vestir’ de Defensa lo que no lo es como la totalidad de la Guardia Civil o incluso los medicamentos o el ferrocarril. Se debe pensar que la UE y la OTAN pueden digerir sus mentiras como si fueran un Feijóo que todo lo que se ocurre es compararlo a Orban por debilitar la unidad europea…
Luis Losada Pescador (Actuall.com)