La tragedia de Adamuz debería de servir como llamada de atención del deterioro institucional. Porque lo que se ha producido es una muestra de todo lo que no debería ocurrir.
En primer lugar, dejar de invertir en mantenimiento al mismo ritmo que crecía el tráfico; exactamente la mitad. Si no inviertes en mantenimiento y multiplicas el uso, el resultado es predecible. Para cosechar, hay que sembrar. Quizás por eso invertimos 755 millones de euros en moderniizar el tren de Marruecos…
En segundo lugar, despreciar los problemas de seguridad. El pasado mes de julio, el ministro Puente suprimió la unidad de emergencias y prevención de accidentes en Transporte. Por otra parte, el puesto de jefe de seguridad se mantuvo vacante durante cinco meses. Además, Adif desmanteló los controles de seguridad independientes que se establecieron tras el accidente de Angrois. Aprendimos tras un accidente y nos relajamos. La vida es lucha.
Tercero. Corrupción. Resulta que la renovación de la vía a su paso por Aldamuz la hizo una UTE contactada por Koldo por 61 millones de euros. Presuntamente previa coima. Prima la comisión a la calidad del servicio. De hecho, la UCO ya investigaba a la empresa por la trama Koldo. El mismo Tribunal de Cuentas ya advirtió de fallos en el sistema de control de los contratos.
Y cuarto. Hemos perdido el orgullo por el trabajo bien hecho. Hay dudas sobre la capacidad profesional de los soldadores. Un ejemplo: la renovación de elementos de seguridad del Madrid-Sevilla la hizo Ineco, la empresa de Jésica. ¿Fue una ‘Jésica’ quien supervisó el trabajo? Y más: Adif reutilizó material absorbente de vibraciones en el tramo Adamuz. ¿Exagerando la economía circular? A mi me educaron en la ‘guerra a la chapuza’. ¿Las nuevas generaciones han perdido esa tensión por la excelencia?
A todo esto hay que sumar la no escucha de las advertencias de maquinistas y de la misma Adif. Si después de todo, el resultado lanza chivatos. ¿No sería conveniente escucharlos?
Con todo, ¿que puede salir mal? Adamuz es otro chivato colectivo: guerra la chapuza y a la corrupción política y fortalecimiento de los sistemas de control y alerta.
Consecuencias de la tragedia
Fitur se ha visto seriamente afectada porque el AVE es un elemento clave para el turismo. Y el mensaje de Adamuz es que quizás la vía no sea suficientemente segura. ¿En qué medida afectará al turismo?
Es seguro que el crecimiento imparable del consumo de la alta velocidad se va a ralentizar en favor de otras alternativas. A los retrasos se suman ahora los riesgos para la integridad física.
Políticamente es probable que la tragedia se cobre factura al PSOE en las elecciones en Aragón. En contra de la tragedia de la DANA, la totalidad de la responsabilidad es estatal. Y a diferencia de Valencia, la gestión de Andalucía está siendo impecable. Tanto, que el gobierno Sánchez ha decidido tratar de chupar rueda y ha empotrado a María Jesús Montero en la comitiva de la crisis. Y si cuela, cuela.
Luis Losada Pescador (Actuall.com)